Las instalaciones en general está bien, el restaurante muy bien y muy rico, la piscina algo fría pero se miraba bien, la habitación que nos tocó pondría un 8 de 10.
El bañó de la habitación, el WC ya algo viejo.
No hay WiFi en lo general y mucho menos en las habitaciones.
Si es que tienen grupos (de extranjeros o en general) les dan preferencia a ellos, solo hay que tener paciencia para que te atiendan.